ISSN No. 2631-2743  
KAIRÓS, Vol. (9) No. 17, pp. 47-66, julio - diciembre 2026  
Myriam L. Merino-Rosero  
COMPETITIVIDAD Y  
DESEMPEÑO ECONÓMICO  
POR PROVINCIAS EN  
Investigadora independiente  
(Riobamba – Ecuador)  
ECUADOR: UN ESTUDIO DE  
DATOS DE PANEL  
Gladys A. Sabando-Murillo  
Instituto Superior Tecnológico  
General Eloy Alfaro  
(Orellana – Ecuador)  
COMPETITIVENESS AND  
ECONOMIC PERFORMANCE  
BY PROVINCE IN ECUADOR: A  
PANEL DATA STUDY  
Janneth B. Alulema-Aimara  
Instituto Superior Tecnológico  
General Eloy Alfaro  
(Orellana – Ecuador)  
Oscar B. Guadalupe-Arias  
Investigador independiente  
(Riobamba – Ecuador)  
DOI:  
Recibido: 01/06/2026  
Aceptado: 01/07/2026  
FACULTAD DE  
CIENCIAS POLÍTICAS Y  
ADMINISTRATIVAS  
UNIVERSIDAD NACIONAL DE CHIMBORAZO  
KAIRÓS, Vol. (9) No. 17, pp. 47-66, julio - diciembre 2026  
ISSN No. 2631-2743  
Resumen  
Esta investigación identifica los pilares de competitividad  
asociados con el desempeño económico territorial de las  
provincias del Ecuador durante los años 2014, 2017 y 2018.  
Se usaron datos del valor agregado bruto y del Índice de  
Competitividad Provincial. Dada la estructura transversal y  
temporal de la base de datos, se aplicaron modelos de panel de  
efectos fijos y aleatorios, seleccionados mediante la prueba de  
Hausman. Se estimaron cinco modelos: cuatro por dimensión,  
ambiente apto, capital humano, mercados e innovación, y  
uno global. El modelo global de efectos fijos, corregido por  
heterocedasticidad, muestra que seguridad, infraestructura,  
salud, educación, recursos naturales, sistema financiero,  
innovación y gestión empresarial presentan asociaciones  
positivas y significativas con el desempeño económico  
provincial.  
COMPETITIVIDAD Y  
DESEMPEÑO ECONÓMICO  
POR PROVINCIAS EN  
ECUADOR: UN ESTUDIO DE  
DATOS DE PANEL  
Palabras clave: Competitividad territorial, desarrollo  
local, desempeño económico territorial, valor agregado bruto,  
panel de datos  
COMPETITIVENESS AND  
ECONOMIC PERFORMANCE  
BY PROVINCE IN ECUADOR:  
A PANEL DATA STUDY  
Abstract  
This research identifies the competitiveness pillars that are  
associated with territorial economic performance in Ecuador’s  
provinces in 2014, 2017 and 2018. Data from gross value  
added and the Provincial Competitiveness Index were used.  
Given its cross-sectional and temporal structure, panel data  
models with fixed and random effects were applied, selected  
through the Hausman test. Five models were estimated: four  
by dimensión, enabling environment, human capital, markets  
and innovation, and one global model. The global fixed-  
effects model, corrected for heteroscedasticity, shows that  
security, infrastructure, health, education, natural resources, the  
financial system, innovation and business management show  
positive and significant associations with provincial economic  
performance.  
DOI:  
https://doi.org/10.37135/kai.03.17.03  
Keywords:  
Territorial  
competitiveness,  
local  
development, territorial economic performance, gross value  
added, panel data  
Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
Introducción  
El debate contemporáneo sobre desarrollo sostenible ha enfatizado la  
necesidad de articular mejoras en la calidad de vida, preservación ambiental  
y desempeño económico. El desempeño económico territorial constituye una  
dimensión relevante para ampliar oportunidades de desarrollo, siempre que  
se apoye en capacidades productivas, institucionales, sociales y ambientales  
que fortalezcan el tejido empresarial, la generación de valor y la reducción de  
brechas entre territorios (Sachs, 2015; OECD, 2009; Pane, 2023).  
La importancia de estudiar la competitividad territorial radica en que las  
diferencias provinciales en infraestructura, capital humano, seguridad, acceso  
a financiamiento, innovación y gestión empresarial condicionan la capacidad  
de los territorios para generar valor agregado, atraer inversión, diversificar  
su estructura productiva y sostener empleo de calidad. En países con  
heterogeneidades espaciales marcadas, el análisis subnacional permite superar  
los diagnósticos agregados nacionales y orientar políticas públicas más precisas,  
diferenciadas y coherentes con las capacidades reales de cada provincia.  
La literatura reciente de economía geográfica refuerza esta necesidad  
analítica. Iammarino, Rodríguez-Pose y Storper (2019) muestran que las  
desigualdades regionales persistentes constituyen un problema económico  
y territorial que afecta la cohesión y las oportunidades de desarrollo. En una  
línea complementaria, Diemer, Iammarino, Rodríguez-Pose y Storper (2022)  
plantean el concepto de trampa de desarrollo regional para explicar territorios  
que pierden dinamismo relativo en ingreso, productividad y empleo. Más  
recientemente, Rodríguez-Pose, Dijkstra y Poelman (2024) evidencian que la  
persistencia de estas trayectorias territoriales rezagadas puede asociarse con  
descontento social y político. Estos aportes justifican el análisis subnacional  
de la competitividad, especialmente en países donde los promedios nacionales  
pueden ocultar brechas provinciales relevantes.  
Para fortalecer la producción local y mejorar el desempeño económico  
territorial, es necesario considerar las condiciones existentes en dimensiones  
económicas, ambientales, institucionalesy sociales. La competitividad territorial  
no depende únicamente del comportamiento de empresas individuales, sino  
también de activos colectivos como infraestructura, seguridad, capital humano,  
acceso a mercados, capacidades financieras, recursos naturales, innovación y  
calidad de la gestión empresarial (Kitson et al., 2004; Dijkstra et al., 2023;  
Sarmiento-Reyes y Delgado-Fernández, 2020; Rojas, 2023).  
Asimismo, los estudios recientes sobre especialización inteligente y  
trayectorias regionales sostienen que el desarrollo territorial depende de  
capacidades acumuladas, diversificación productiva, aprendizaje institucional  
y agencia de los actores locales. Balland et al. (2019) destacan que la relación  
entre actividades productivas y la complejidad del conocimiento es central para  
orientar políticas de especialización territorial. Grillitsch y Sotarauta (2020)  
subrayan que las trayectorias regionales no dependen solo de condiciones  
heredadas, sino también de la capacidad de los actores para construir  
oportunidades. En el plano institucional, Mazzucato y Kattel (2020) enfatizan  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
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Myriam L. Merino-Rosero, Gladys A. Sabando-Murillo, Janneth B. Alulema-Aimara, Oscar B. Guadalupe-Arias  
que las capacidades dinámicas del sector público son necesarias para coordinar  
servicios, datos, producción y respuestas territoriales ante desafíos complejos.  
En este sentido, mejores condiciones de capital humano, expresadas en  
salud, educación e igualdad de oportunidades, pueden favorecer un entorno  
más propicio para la productividad, la innovación y el aprendizaje territorial.  
Surovitskaya et al. (2021) señalan que los procesos de innovación requieren el  
fortalecimiento de capacidades científicas y educativas, especialmente cuando  
se busca un desarrollo territorial sostenible.  
De la misma forma, reglas de juego transparentes, capacidades  
institucionales y coordinación entre actores públicos, privados y sociales  
pueden fortalecer la gobernanza territorial. Este tipo de gobernanza estratégica  
y colaborativa favorece la articulación de recursos locales y la construcción de  
entornos productivos más dinámicos (Pokolenko, 2023).  
Las políticas gubernamentales, como la inversión en infraestructura, la  
regulación empresarial y fiscal, la política comercial y la provisión de servicios  
públicos, pueden incidir en las condiciones territoriales para la actividad  
productiva. No obstante, su efectividad depende de la coherencia entre las  
intervenciones públicas, las capacidades locales y las necesidades específicas  
de cada territorio.  
La existencia de recursos naturales, biodiversidad y servicios ecosistémicos  
puede ampliar las oportunidades productivas e innovadoras, siempre que su  
aprovechamiento sea sostenible y compatible con las capacidades del territorio  
(Benavidez et al., 2023; Pane, 2023). De igual manera, la infraestructura de  
transporte, comunicaciones, conectividad digital y energía constituye una  
condición básica para reducir costos de transacción, ampliar mercados y mejorar  
la productividad territorial.  
Desde el punto de vista del ecosistema económico, la existencia de  
mercados, la capacidad de participar en el comercio nacional e internacional, las  
redes empresariales y las relaciones con proveedores son condiciones relevantes  
para dinamizar la producción local (Ormaza et al., 2022; Rosková et al., 2020;  
Santos, 2022; Espinoza, 2023).  
La medición de estas condiciones puede abordarse en distintos niveles:  
microempresarial, sectorial, nacional o territorial. En el nivel empresarial,  
el análisis suele apoyarse en los enfoques de ventajas competitivas y  
posicionamiento estratégico desarrollados por Porter (1990), así como en  
aportes posteriores sobre diferenciación, creación de valor, capital intelectual  
y estrategias de mercado (Bueno, 1996; Treacy y Wiersema, 1995; Kim y  
Mauborgne, 2008; Bueno et al., 2008).  
A nivel meso, nacional y territorial, la competitividad se ha medido  
mediante índices compuestos que integran pilares económicos, institucionales,  
sociales y tecnológicos. Entre las metodologías internacionales destacan  
el enfoque del Institute for Management Development (IMD) y el Índice  
de Competitividad Global del World Economic Forum, que en su versión  
2019 organiza la competitividad en pilares relacionados con instituciones,  
infraestructura, adopción TIC, estabilidad macroeconómica, salud, habilidades,  
mercados, sistema financiero, dinamismo empresarial e innovación (Solano et  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
(Ecuador). ISSN 2631-2743. DOI:https:10.37135/kai.03.17.03  
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Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
al., 2017; World Economic Forum, 2019).  
A nivel local o territorial destacan los estudios de Benzaquen et al. (2010),  
Fonseca (2012) y Cabrero et al. (2003), que consideran dimensiones económicas,  
institucionales, de infraestructura, capital humano y eficiencia empresarial.  
La literatura regional también advierte que la competitividad territorial es un  
concepto complejo y multidimensional, cuyo análisis debe evitar reducciones  
exclusivamente empresariales o rankings sin sustento analítico. Por ello, el  
estudio de sus dimensiones requiere identificar no solo posiciones relativas  
entre territorios, sino también los pilares que se vinculan con el desempeño  
económico subnacional (Krugman, 1994; Kitson et al., 2004).  
Desde el enfoque del capital territorial, Fratesi y Perucca (2019) argumentan  
que los efectos de las políticas regionales dependen de la dotación y articulación  
de activos específicos de cada territorio. Esta perspectiva resulta útil para el  
presente estudio porque permite interpretar la competitividad provincial como  
un sistema de condiciones acumuladas y complementarias, más que como un  
conjunto de indicadores aislados.  
Figura 1.  
Dimensiones y pilares de la competitividad a nivel territorial  
Fuente: elaboración propia a partir del Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca  
(2019a, 2019b) y World Economic Forum (2019).  
La figura sintetiza la competitividad territorial como una capacidad  
sistémica del territorio para generar, atraer y sostener condiciones que favorecen  
laproductividad, lainnovación, elbienestaryeldesempeñoeconómicoterritorial  
sostenible. Esta lectura es coherente con Kitson et al. (2004) quienes advierten  
que la competitividad regional no debe entenderse solo como competencia  
entre territorios, sino como la combinación de productividad, capacidades  
institucionales, capital humano, innovación, infraestructura y calidad del  
entorno productivo. En la misma línea, Dijkstra et al. (2023) destacan que la  
competitividad regional se relaciona con la capacidad de los territorios para  
ofrecer entornos atractivos y sostenibles para empresas y residentes.  
El esquema central se estructura en cuatro dimensiones: ambiente apto,  
capital humano, mercados y ecosistema de innovación. Esta organización se  
relaciona con el enfoque del Global Competitiveness Report 2019 del World  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
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Myriam L. Merino-Rosero, Gladys A. Sabando-Murillo, Janneth B. Alulema-Aimara, Oscar B. Guadalupe-Arias  
Economic Forum, que agrupa la competitividad en pilares como instituciones,  
infraestructura, adopción TIC, estabilidad macroeconómica, salud, habilidades,  
mercado laboral, sistema financiero, dinamismo empresarial y capacidad de  
innovación. Asimismo, la OECD (2009) sostiene que el desempeño económico  
regional se relaciona con la combinación de factores territoriales y que las  
oportunidades de desarrollo existen en todas las regiones, aunque dependen de la  
productividad,lascapacidadeslocalesylaarticulacióndepolíticasdiferenciadas.  
En este sentido, la figura permite interpretar que un territorio competitivo no  
solo registra mayor actividad económica, sino que también fortalece empleo  
de calidad, cohesión social, sostenibilidad ambiental, innovación, inclusión y  
capacidad de adaptación frente a cambios económicos e institucionales.  
Enesta línea, Sarmiento-Ramírez et al. (2023)indican que la competitividad  
territorial se considera como “el resultado de la interrelación de factores  
considerados en sus dimensiones, que explican los resultados económicos y  
a su vez influyen en el desarrollo del sistema territorial en conjunto y en el  
incremento del nivel de vida de la población” (p. 3). Esta definición permite  
comprender la competitividad como una propiedad sistémica del territorio y no  
como la simple agregación de indicadores aislados.  
Analizar estas dimensiones permite a los territorios identificar brechas,  
oportunidades de mejora y prioridades de política pública para fortalecer el  
tejido empresarial, dinamizar la actividad productiva y reducir desigualdades  
espaciales. La OECD (2009) destaca que las diferencias regionales pueden  
ser sustanciales dentro de los países y que las oportunidades de crecimiento  
dependen de la combinación de activos territoriales, capacidades institucionales  
e innovación.  
En el caso de Ecuador, aunque existen mediciones de competitividad a  
escala nacional y una medición oficial de competitividad provincial, el análisis  
empírico subnacional sigue siendo limitado. El vacío que cubre este artículo es  
la escasa evidencia econométrica sobre la relación entre los pilares específicos  
del Índice de Competitividad Provincial y el desempeño económico de las  
provincias. Esta brecha es relevante porque los índices agregados permiten  
comparar posiciones relativas, pero no muestran con suficiente precisión qué  
dimensiones se asocian con mayores niveles de actividad económica territorial.  
En este contexto, la pregunta de investigación que guía el estudio es: ¿qué  
pilares de la competitividad provincial se asocian con el desempeño económico  
territorial de las provincias ecuatorianas durante 2014, 2017 y 2018? El aporte  
frente a estudios previos consiste en vincular econométricamente los pilares  
específicos del Índice de Competitividad Provincial con el VAB provincial, en  
lugar de limitar el análisis a rankings agregados de competitividad.  
Una precisión necesaria es que el período de análisis no responde a una  
decisión arbitraria de los autores, sino a la disponibilidad de estimaciones  
oficiales comparables del Índice de Competitividad Provincial. La fuente oficial  
consultada reporta información para 2014, 2017 y 2018; no se identificaron  
nuevas estimaciones oficiales comparables para años posteriores al momento  
de elaboración del estudio. Por ello, los resultados deben leerse como una  
aproximación inicial y no como una evaluación de trayectorias de largo plazo.  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
(Ecuador). ISSN 2631-2743. DOI:https:10.37135/kai.03.17.03  
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Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
La contribución del estudio es triple. Primero, emplea una fuente oficial  
de medición subnacional de la competitividad en Ecuador. Segundo, desagrega  
el análisis por dimensiones y pilares, evitando limitarse al índice global y  
permitiendo identificar qué componentes se relacionan con el VAB provincial.  
Tercero, aplica un enfoque de datos de panel que considera simultáneamente  
diferencias entre provincias y variación temporal, aunque con las restricciones  
derivadas del número reducido de años disponibles.  
En consecuencia, este estudio analiza los factores de competitividad  
provincial que se asocian con el desempeño económico territorial, medido  
a través del VAB de cada provincia, a partir del Índice de Competitividad  
Provincial desarrollado por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior,  
Inversiones y Pesca (2019a, 2019b) para los años 2014, 2017 y 2018.  
La identificación de estos factores permite comparar necesidades  
territoriales y proponer lineamientos de política pública local orientados al  
fortalecimiento de emprendimientos, innovación, acceso a financiamiento,  
gestión empresarial y aprovechamiento sostenible de recursos naturales. Estos  
elementos pueden contribuir a la generación de empleo, la diversificación  
productiva y la mejora de las condiciones de vida, siempre que se articulen con  
las capacidades y restricciones específicas de cada provincia (Díaz et al., 2020;  
OECD, 2024).  
Metodología  
La investigación tiene un enfoque cuantitativo, alcance correlacional  
y diseño no experimental. La base de datos combina información de corte  
transversal, correspondiente a las 24 provincias del Ecuador, con información  
temporal para los años 2014, 2017 y 2018. Por tanto, se trabajó con un panel corto  
de 72 observaciones potenciales, con mayor número de unidades territoriales  
que períodos de observación.  
La relación entre competitividad provincial y desempeño económico  
territorial fue abordada empleando como variable dependiente el valor agregado  
bruto de la producción (VAB) provincial, expresado en miles de dólares y  
transformado a logaritmos naturales. El VAB provincial se sustenta en las  
cuentas nacionales regionales del Banco Central del Ecuador (Banco Central del  
Ecuador, s. f.). En consecuencia, los coeficientes estimados se interpretan como  
semielasticidades: un aumento de un punto en un indicador de competitividad  
se asocia con una variación porcentual aproximada del VAB.  
El período fue seleccionado en función de los años disponibles en el  
Índice de Competitividad Provincial generado por el Ministerio de Producción,  
Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (2019a, 2019b). Esta restricción es  
metodológicamente relevante: al no disponer de una serie anual extensa ni  
de nuevas estimaciones oficiales comparables, el estudio no pretende estimar  
trayectorias económicas de largo plazo, sino analizar asociaciones entre  
competitividad provincial y desempeño económico en los años disponibles. El  
VAB provincial se utiliza como aproximación al tamaño y desempeño de la  
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Myriam L. Merino-Rosero, Gladys A. Sabando-Murillo, Janneth B. Alulema-Aimara, Oscar B. Guadalupe-Arias  
actividad económica territorial, no como una tasa directa de crecimiento.  
El Índice de Competitividad Provincial sigue la lógica metodológica  
del World Economic Forum para la medición de competitividad y agrupa sus  
indicadores en cuatro dimensiones: ambiente apto, capital humano, mercados  
y ecosistema de innovación y desarrollo. Según el boletín oficial, el ICP  
está compuesto por 64 indicadores organizados en 12 pilares (Ministerio de  
Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, 2019a, 2019b).  
En el primer caso se evalúan los indicadores de seguridad ciudadana,  
infraestructura y adopción de tecnologías de información y comunicación (TIC).  
Mientras que en la dimensión de capital humano se consideran los indicadores  
de salud y habilidades educativas (Ministerio de Producción, Comercio Exterior,  
Inversiones y Pesca, 2019a).  
En la dimensión de mercados se incorpora el análisis de la  
internacionalización, apertura y tamaño de mercado, los recursos naturales, el  
mercado laboral y el sistema financiero. Para la dimensión del ecosistema de  
innovación y desarrollo se evalúan las habilidades de innovación, ciencia y  
tecnología y la gestión empresarial y dinamismo del negocio (Ministerio de  
Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, 2019a).  
Para el estudio se emplearon los indicadores de seguridad ciudadana,  
infraestructura, adopción de tecnología, salud, habilidades educativas,  
internacionalización, apertura y tamaño de mercado, recursos naturales, mercado  
laboral, sistema financiero, habilidades de innovación, ciencia y tecnología, y  
gestión empresarial y dinamismo del negocio.  
En la dimensión de ambiente apto no se incorporó la estabilidad  
macroeconómica,debidoaqueincluyeinformaciónvinculadaalcomportamiento  
del VAB, que corresponde a la variable dependiente del estudio. Esta decisión  
busca reducir problemas de solapamiento conceptual entre variable explicativa  
y variable explicada.  
Todos los indicadores están valorados en una escala de 0 a 100, donde  
100 representa el mejor desempeño relativo en términos de competitividad  
(tabla 1). Según el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y  
Pesca (2019a), “los valores de los indicadores individuales se transforman en  
una escala de 0 a 100, pese a que ciertas variables tienen incidencia positiva  
y otras, negativa, se normalizan los resultados, donde 100 siempre es la mejor  
calificación” (p. 4).  
La estimación de la relación entre el VAB provincial y los indicadores  
del Índice de Competitividad Provincial se realizó mediante modelos de  
datos de panel, dado que la información combina 24 provincias y tres años de  
observación. Esta estructura permite considerar heterogeneidad territorial no  
observada entre provincias, aunque la reducida dimensión temporal limita el  
análisis dinámico, la identificación de tendencias persistentes y la evaluación  
de efectos rezagados.  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
(Ecuador). ISSN 2631-2743. DOI:https:10.37135/kai.03.17.03  
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Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
Tabla 1.  
Variable  
Operacionalización de variables  
Descripción / indicadores  
Medición  
VAB  
provincial  
(VAB)  
Miles de dólares.  
Expresado en  
logaritmos  
Valor agregado bruto de la producción para cada una de  
las 24 provincias  
Seguridad ciudadana (seg)  
Dimensión  
ambiente apto  
de  
de  
Infraestructura (infra)  
Adopción de TIC (tic)  
Salud (salud)  
Dimensión  
capital humano  
Habilidades Educativas (educ)  
Internacionalización, apertura  
tamaño del mercado (apert)  
y
Índice de  
competitividad  
Dimensión  
mercados  
de  
de  
Recursos Naturales (recur)  
Mercado laboral (laboral)  
Sistema Financiero (financ)  
Innovación, ciencia y tecnología  
(innov)  
Escala 0 a 100  
Dimensión  
innovación  
Gestión empresarial y dinamismo  
del negocio (gest)  
Fuente: elaboración propia.  
En los modelos de datos de panel, la heterogeneidad no observada puede  
tratarse mediante efectos fijos o efectos aleatorios. Los efectos fijos controlan  
características inobservables de cada provincia que permanecen constantes en el  
tiempo, mientras que los efectos aleatorios suponen que dicha heterogeneidad no  
está correlacionada con las variables explicativas (Wooldridge, 2010; Baltagi,  
2021).  
La selección entre efectos fijos y efectos aleatorios se realizó mediante la  
prueba de Hausman. Bajo la hipótesis nula, el modelo de efectos aleatorios es  
consistente y eficiente; cuando se rechaza dicha hipótesis, se prefiere el modelo  
de efectos fijos. Posteriormente, se evaluó la presencia de heterocedasticidad  
para ajustar la inferencia estadística. Debido a la estructura corta del panel,  
los resultados se interpretan con prudencia y no se presentan como evidencia  
causal.  
La presencia de heterocedasticidad fue evaluada mediante la prueba  
de Wald modificada para modelos de efectos fijos. En caso de detectarse  
varianza no constante, la inferencia debe basarse en errores estándar robustos o  
agrupados por provincia, especialmente en paneles cortos donde la estimación  
de estructuras temporales complejas resulta limitada (Cameron y Miller, 2015).  
Debido a que el panel cuenta únicamente con tres períodos, la evaluación  
de autocorrelación serial debe interpretarse con cautela. La corta dimensión  
temporal limita la capacidad para modelar dependencia temporal, por lo que el  
énfasis metodológico se concentra en controlar la heterogeneidad territorial y  
corregir la inferencia frente a heterocedasticidad.  
Cuando se detectaron problemas de heterocedasticidad, se reportaron  
modelos de efectos fijos con corrección robusta de la varianza de los errores. Esta  
decisión es coherente con la estructura del panel, donde el número de períodos  
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Myriam L. Merino-Rosero, Gladys A. Sabando-Murillo, Janneth B. Alulema-Aimara, Oscar B. Guadalupe-Arias  
es reducido y el objetivo principal es estimar asociaciones entre indicadores de  
competitividad y el nivel del VAB provincial.  
En este sentido, las ecuaciones estimadas mediante efectos fijos o aleatorios  
se presentan a continuación:  
VABᵢₜ = β₀ + β₁seg + β₂infra + β₃tic + εᵢₜ  
VABᵢₜ = β₀ + β₁salud + β₂educ + εᵢₜ  
VABᵢₜ = β₀ + β₁apert + β₂recur + β₃laboral + β₄financ + εᵢₜ  
VABᵢₜ = β₀ + β₁innov + β₂gest + εᵢₜ  
.
(1)  
(2)  
(3)  
(4)  
.
Los cuatro primeros modelos se estimaron para identificar la asociación  
de cada dimensión de competitividad con el VAB provincial. El quinto modelo  
incorporó simultáneamente todos los pilares seleccionados del Índice de  
Competitividad Provincial, con el fin de evaluar su comportamiento conjunto  
dentro de un enfoque sistémico del territorio.  
VABᵢₜ = β₀ + β₁seg + β₂infra + β₃tic + β₄salud + β₅educ + β₆apert + β₇recur  
+ β₈laboral + β₉financ + β₁₀innov + β₁₁gest + εᵢₜ  
(5)  
Donde i representa la provincia, t el año, α_i recoge la heterogeneidad  
territorial no observada y corresponde al término de error. La variable  
dependiente se expresa en logaritmos naturales, mientras que los indicadores  
de competitividad se mantienen en escala de 0 a 100.  
La especificación final de cada ecuación se seleccionó mediante la prueba  
de Hausman. Los resultados deben interpretarse como asociaciones estadísticas  
entre competitividad y desempeño económico territorial, no como relaciones  
causales definitivas. Esta precaución es especialmente importante porque  
la disponibilidad de solo tres años del ICP limita el control de dinámicas  
temporales, posibles rezagos y mecanismos de causalidad inversa.  
Resultados  
Para el análisis de los datos se emplearon medias y desviaciones en panel,  
lo que permitió evaluar la heterogeneidad entre provincias y a lo largo del  
tiempo. La tabla 2 muestra que la mayor parte de la variabilidad se concentra  
entre provincias, tanto en el VAB como en el índice de competitividad global y  
en la mayoría de sus indicadores. Este resultado respalda la pertinencia de un  
enfoque de panel orientado a controlar diferencias territoriales no observadas.  
Con respecto al VAB provincial, el promedio del período de estudio se  
ubicó en USD 4.082 millones. La desviación entre provincias fue mayor que  
la desviación temporal, lo que confirma una marcada heterogeneidad territorial  
en la actividad económica. Entre las provincias con menor VAB promedio  
destacan Galápagos y Zamora Chinchipe, con valores cercanos a USD 200-300  
millones, mientras que Pichincha y Guayas superan los USD 25.000 millones  
en promedio.  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
(Ecuador). ISSN 2631-2743. DOI:https:10.37135/kai.03.17.03  
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Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
Tabla 2.  
Heterogeneidad de las variables  
Tipo de desviación  
Media  
4082409  
Desviación  
6862793  
Variable  
Total  
Valor agregado bruto (VAB, en miles  
dólares)  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
6944862  
474815,5  
8,3872  
38,9083  
53,2916  
53,7875  
24,7277  
40,1511  
44,3861  
50,5722  
25,5875  
43,5458  
17,9652  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
8,3672  
V
1,5192  
9,7648  
9,5717  
Seguridad ciudadana  
Infvraestructura  
Adopción de TIC  
Salud  
2,5129  
11,9325  
11,8064  
2,6305  
21,7162|  
20,9174  
6,8104v  
11,5797  
11,2657  
3,2784  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
9,5845  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
8,9482  
Habilidades Educativas  
3,7481  
4,4081  
Internacionalización, apertura y tamaño  
del mercado  
2,8393  
3,4054  
19,0839  
14,2768  
12,8891  
12,3958  
10,3379  
7,0563  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
Entre provincias  
En el tiempo  
Total  
Recursos Naturales  
Mercado laboral  
20,8175  
21,0515  
Entre provincias  
En el tiempo  
Sistema Financiero  
1,6389  
Total  
Entre provincias  
En el tiempo  
15,0736  
10,6763  
15,4395  
15,3632  
2,9999  
Innovación, ciencia y tecnología  
Total  
23,1295  
Gestión empresarial y dinamismo del  
negocio  
Entre provincias  
23,4251  
1,3011  
En el tiempo  
Fuente: Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (2019b).  
En cuanto al índice de competitividad global, el promedio fue 38,90  
puntos en una escala de 0 a 100. Este resultado evidencia que, en promedio, las  
condiciones territoriales de competitividad se ubican por debajo del punto medio  
de la escala, lo que sugiere importantes brechas en las capacidades provinciales  
para sostener procesos productivos dinámicos.  
De manera similar al VAB, la competitividad provincial presentó mayor  
heterogeneidad entre provincias que a lo largo del tiempo, lo que indica que las  
brechas territoriales son relativamente persistentes durante el período analizado.  
Lasprovinciasconmenoresvalorespromedioenelíndicedecompetitividad  
fueron Sucumbíos y Bolívar, con 30,9 y 30,7 puntos, respectivamente. En  
contraste, Guayas (51,76), Galápagos (52,66) y Pichincha (65,63) registraron  
los mayores niveles de competitividad. En el caso de las Galápagos destacaron  
los valores elevados en seguridad, infraestructura, salud y recursos naturales.  
Al detallar los indicadores de competitividad se confirma la heterogeneidad  
provincial. Los indicadores con menores promedios fueron gestión empresarial  
y dinamismo del negocio (10,67), innovación, ciencia y tecnología (15,07)  
y sistema financiero (17,96). En contraste, seguridad ciudadana (53,29) e  
infraestructura (53,78) registraron los mayores valores promedio.  
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En algunos casos como en la provincia de Pichincha se observaron  
indicadores que reportan 100 puntos como son la adopción de TIC y el sistema  
financiero; mientras que en otras provincias como Zamora Chinchipe se  
evidenciaron indicadores inferiores a 1 punto, como es el caso de la gestión  
empresarial y el dinamismo que oscilaron alrededor de 0,5 puntos.  
A partir de estos resultados se estimó la relación entre el logaritmo del  
VAB y los indicadores de competitividad mediante modelos de efectos fijos y  
efectos aleatorios. La selección de la especificación se realizó con la prueba de  
Hausman para cada conjunto de variables.  
Al comparar las estimaciones de efectos fijos y aleatorios, la prueba de  
Hausman llevó a seleccionar efectos fijos en los modelos de ambiente apto,  
mercados, ecosistema de innovación y modelo global. En el modelo de capital  
humano, la prueba no rechazó la hipótesis nula, por lo que se mantuvo la  
especificación de efectos aleatorios.  
Los modelos de efectos fijos presentaron evidencia de heterocedasticidad,  
por lo que la inferencia se reportó con corrección robusta de la varianza de los  
errores. Este ajuste permite interpretar la significancia estadística con mayor  
cautela ante la presencia de varianza no constante. No obstante, la magnitud de  
los coeficientes debe leerse como asociación condicionada al modelo estimado,  
y no como impacto causal directo.  
En cuanto al modelo que consideró únicamente la dimensión de capital  
humano, la prueba de Hausman favoreció la especificación de efectos aleatorios.  
Los resultados derivados de estas estimaciones se presentan en la tabla 3.  
Estimación por efectos fijos con corrección robusta de heterocedasticidad (modelos 1,  
Tabla 3.  
3, 4 y 5) y efectos aleatorios (modelo 2).  
Modelo 1  
Efectos  
fijos con  
corrección  
robusta  
Modelo 3  
Efectos  
fijos con  
corrección  
robusta  
Modelo 4  
Efectos  
fijos con  
corrección  
robusta  
Modelo 5  
Efectos  
fijos con  
corrección  
robusta  
Modelo 2  
Efectos  
aleatorios  
Variables  
0,0491***  
(0,0107)  
0,0341***  
(0,0104)  
0,0180***  
(0,0046)  
0,0162*  
(0,0089)  
0,0244***  
(0,0059)  
0,0071  
(0,0058)  
0,0508***  
(0,0063)  
0,0172*  
(0,0091)  
0,0147  
Seguridad ciudadana  
Infraestructura  
Adopción de TIC  
Salud  
0,0041  
(0,0057)  
0,0031  
Habilidades Educativas  
(0,0051)  
-0,0141  
Internacionalización,  
apertura y tamaño  
mercado  
(0,0164)  
(0,0092)  
0,01371***  
(0,0051)  
-0,01340  
(0,0088)  
0,0106***  
(0,0032)  
0,0106  
Recursos Naturales  
Mercado laboral  
(0,0068)  
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(Ecuador). ISSN 2631-2743. DOI:https:10.37135/kai.03.17.03  
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Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
0,0442***  
0,0527***  
(0,0063)  
0,0137*  
(0,0074)  
0,0119*  
Sistema Financiero  
(0,0057)  
Innovación,  
tecnología  
ciencia,  
0,02576***  
(0,0099)  
0,0518***  
Gestión empresarial  
(0,0061)  
(0,0064)  
(***),  
Nota: Nivel de significancia: 1%  
5% (**) y 10% (*). Los errores estándar se presentan entre  
paréntesis. La interpretación porcentual de los coeficientes se realizó mediante la transformación  
(e^β - 1) × 100.  
En el modelo 1, correspondiente a la dimensión de ambiente apto y  
estimado mediante efectos fijos con corrección robusta, los tres indicadores  
resultaron estadísticamente significativos y con signo positivo. Dado que la  
variable dependiente está en logaritmos, un aumento de un punto en seguridad  
ciudadana, infraestructura y adopción de TIC se asocia aproximadamente con  
incrementos de 5,03%, 3,47% y 1,82% en el VAB provincial, respectivamente.  
En el modelo 2, estimado por efectos aleatorios, los indicadores de capital  
humano —salud y habilidades educativas— no resultaron estadísticamente  
significativos cuando se analizaron de forma aislada. Sin embargo, su  
comportamiento cambia en el modelo global, lo que sugiere que el capital  
humano puede operar en interacción con otras condiciones territoriales.  
En el modelo 3, que incorporó los indicadores de la dimensión mercados,  
los recursos naturales y el sistema financiero resultaron estadísticamente  
significativos y con signo positivo. Un aumento de un punto en recursos naturales  
se asocia con un incremento aproximado de 1,38% en el VAB provincial,  
mientras que un aumento de un punto en sistema financiero se asocia con un  
incremento aproximado de 4,52%.  
En el modelo 4, los indicadores de innovación, ciencia y tecnología, y  
de gestión empresarial y dinamismo del negocio resultaron estadísticamente  
significativos. Un aumento de un punto en estos indicadores se asocia  
aproximadamente con incrementos de 2,61% y 5,32% en el VAB provincial,  
respectivamente.  
En el modelo global, que considera las dimensiones de competitividad como  
un ecosistema interrelacionado, los resultados muestran cambios relevantes  
frente a los modelos parciales. La adopción de TIC deja de ser significativa,  
mientras que salud y habilidades educativas adquieren significancia estadística.  
Esto sugiere que los pilares de competitividad no operan de manera aislada,  
sino en combinación con otras capacidades territoriales.  
Los resultados globales corresponden a un modelo de efectos fijos,  
seleccionado mediante la prueba de Hausman y ajustado por heterocedasticidad.  
En esta especificación, los coeficientes deben interpretarse como semi-  
elasticidades, por tratarse de un modelo con VAB en logaritmos.  
En el modelo global los indicadores de seguridad, infraestructura, salud,  
educación, recursos naturales, sistema financiero, innovación y gestión  
empresarial son estadísticamente significativos y presentan una asociación  
positiva con el VAB provincial. En términos aproximados, un aumento de un  
punto en estos indicadores se asocia con incrementos del VAB de 1,63%, 2,47%,  
5,21%, 1,73%, 1,07%, 5,41%, 1,38% y 1,20%, respectivamente.  
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Myriam L. Merino-Rosero, Gladys A. Sabando-Murillo, Janneth B. Alulema-Aimara, Oscar B. Guadalupe-Arias  
Estos resultados no deben interpretarse como efectos causales definitivos,  
sino como asociaciones estadísticas consistentes con la especificación estimada y  
con la estructura de datos disponible.Además, la fuerte concentración económica  
de provincias como Pichincha y Guayas sugiere que futuras versiones podrían  
incorporar pruebas de robustez excluyendo estas provincias o utilizando VAB  
per cápita.  
Discusión  
Los resultados respaldan la idea de que la competitividad territorial debe  
entenderse como una configuración multidimensional de capacidades, y no como  
la suma aislada de indicadores sectoriales. La construcción de un ecosistema  
territorial basado en condiciones económicas, sociales, institucionales,  
ambientales y empresariales resulta relevante para interpretar las diferencias  
en el desempeño económico provincial. Esta interpretación es consistente con  
la literatura sobre competitividad regional, que advierte que los territorios se  
desarrollan a partir de activos colectivos, capacidades locales, productividad,  
innovación y articulación entre actores públicos y privados (Kitson et al., 2004;  
Dijkstra et al., 2023; OECD, 2009).  
El aporte específico de este estudio consiste en trasladar esa discusión al  
nivel provincial ecuatoriano, utilizando los pilares del Índice de Competitividad  
Provincial como variables asociadas al desempeño económico territorial. Esta  
aproximación es relevante porque permite identificar qué dimensiones muestran  
asociaciones más claras con el VAB y, por tanto, ofrece insumos para priorizar  
intervenciones públicas más allá de un ranking agregado de competitividad.  
Desde esta perspectiva, las mejoras en calidad de vida y sostenibilidad  
ambiental requieren fortalecer las condiciones de competitividad local en sus  
distintas dimensiones. Sin infraestructura, capital humano, seguridad, acceso  
a financiamiento, innovación y gestión empresarial, las provincias enfrentan  
mayores restricciones para generar valor agregado, diversificar su estructura  
productiva y sostener trayectorias de desarrollo territorial (Sarmiento-Reyes y  
Delgado-Fernández, 2020; Pane, 2023; OECD, 2024).  
En el caso de Ecuador, los resultados descriptivos evidencian diferencias  
significativas en la actividad económica provincial. La mayor variabilidad entre  
provincias, tanto en el VAB como en los indicadores de competitividad, confirma  
que el desempeño económico territorial se encuentra espacialmente concentrado.  
Esta evidencia refuerza la importancia de estudiar la competitividad desde una  
escala subnacional, pues los promedios nacionales pueden ocultar brechas  
provinciales persistentes en capacidades productivas, acceso a infraestructura,  
servicios financieros e innovación.  
Cuando se consideran de manera global los indicadores, el capital humano  
adquiere significación estadística, aunque no la presentaba en el modelo parcial.  
Este resultado sugiere que salud y educación pueden requerir la presencia  
simultánea de otras condiciones territoriales —infraestructura, mercados,  
financiamiento e innovación— para traducirse en mayor desempeño económico.  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
(Ecuador). ISSN 2631-2743. DOI:https:10.37135/kai.03.17.03  
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Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
En otras palabras, el capital humano no opera en el vacío, sino dentro de un  
sistema territorial de complementariedades.  
El indicador con mayor asociación positiva en el modelo global es el sistema  
financiero. Este resultado sugiere que las provincias con mejores condiciones  
de acceso a servicios financieros tienden a registrar mayores niveles de VAB.  
Sin embargo, esta relación debe interpretarse con cautela, ya que puede existir  
causalidad inversa: las provincias económicamente más dinámicas también  
pueden atraer mayor presencia financiera. Por tanto, el resultado es relevante  
para la política pública, pero no permite afirmar causalidad sin una estrategia  
adicional de identificación.  
Los resultados también sugieren la relevancia de la infraestructura, la  
seguridad, la salud y la educación. Desde la perspectiva de los gobiernos locales  
y nacionales, estos hallazgos sugieren la necesidad de políticas coordinadas  
que reduzcan costos de transacción, fortalezcan capacidades humanas, mejoren  
la provisión de servicios públicos y favorezcan entornos productivos más  
seguros. Las alianzas con instituciones educativas pueden orientar programas  
de formación vinculados con gestión empresarial, innovación aplicada,  
digitalización productiva y solución de problemas locales.  
La relación positiva de los recursos naturales con el VAB provincial debe  
leerse desde una perspectiva de sostenibilidad. Los recursos naturales pueden  
generar oportunidades productivas, turísticas, agropecuarias o extractivas, pero  
su contribución al desarrollo territorial depende del uso racional de los servicios  
ecosistémicos, la prevención de impactos ambientales y la capacidad de agregar  
valor localmente. Por ello, la competitividad territorial no debe desvincularse  
de la sostenibilidad ambiental.  
Por último, las alianzas estratégicas con el sector financiero son importantes  
para ampliar el acceso al financiamiento productivo, especialmente en pequeñas  
unidades productivas, emprendimientos, actividades agrícolas y sectores con  
restricciones de liquidez. No obstante, estas políticas deberían acompañarse de  
asistencia técnica, educación financiera e instrumentos diferenciados según las  
condiciones productivas de cada provincia. De esta forma, el financiamiento  
puede convertirse en un mecanismo de fortalecimiento productivo y no solo en  
expansión crediticia.  
Una limitación relevante del estudio es la disponibilidad de únicamente tres  
años de información del Índice de Competitividad Provincial. Esta restricción se  
deriva de la fuente oficial utilizada, que reporta estimaciones comparables para  
2014, 2017 y 2018. En consecuencia, no es posible construir una serie anual  
extensa ni evaluar con precisión trayectorias de largo plazo, efectos dinámicos o  
cambios posteriores en la competitividad provincial. Esta limitación no invalida  
el aporte del estudio, pero delimita su alcance: los resultados constituyen  
evidencia inicial sobre asociaciones territoriales, no una evaluación causal ni  
longitudinal completa del desarrollo provincial.  
También deben considerarse posibles problemas de endogeneidad,  
causalidad inversa y variables omitidas. Por ejemplo, las provincias con mayor  
VAB pueden atraer más servicios financieros, empresas e infraestructura, al  
mismo tiempo que estos factores se asocian con mayor desempeño económico.  
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Myriam L. Merino-Rosero, Gladys A. Sabando-Murillo, Janneth B. Alulema-Aimara, Oscar B. Guadalupe-Arias  
Futuras investigaciones podrían ampliar el período si se publican nuevas  
estimaciones del índice, incorporar VAB per cápita, controlar por estructura  
productiva sectorial y aplicar estrategias de identificación más exigentes para  
evaluar mecanismos causales.  
Conclusiones  
El VAB provincial, utilizado como aproximación al desempeño económico  
territorial, presenta asociaciones positivas con varios pilares de competitividad.  
En el modelo global, seguridad ciudadana, infraestructura, salud,  
habilidades educativas, recursos naturales, sistema financiero, innovación en  
ciencia y tecnología, y gestión empresarial presentan asociaciones positivas y  
estadísticamente significativas con el VAB provincial. Al tratarse de un modelo  
log-lineal, un aumento de un punto en estos indicadores se relaciona con  
incrementos aproximados del VAB entre 1,07% y 5,41%, dependiendo del pilar  
analizado. Laprincipalcontribucióndelartículoesaportarevidenciasubnacional  
para Ecuador sobre qué dimensiones de la competitividad territorial se vinculan  
con el desempeño económico provincial, cubriendo un vacío empírico en la  
literatura aplicada al país.  
En términos de política pública, el estudio aporta evidencia para orientar  
los planes de desarrollo y ordenamiento territorial hacia el cierre de brechas  
provinciales de competitividad. Las provincias con menores niveles de  
desempeño requieren estrategias diferenciadas que fortalezcan capacidades  
locales, amplíen el acceso al financiamiento productivo, mejoren la calidad de  
los servicios públicos y promuevan innovación vinculada a las potencialidades  
del territorio.  
Sin embargo, debido al carácter observacional de los datos y al reducido  
número de períodos disponibles del Índice de Competitividad Provincial, los  
hallazgosdebeninterpretarsecomoasociacionesestadísticasynocomoevidencia  
causal definitiva. En futuras investigaciones sería conveniente ampliar la serie  
temporal, incorporar indicadores per cápita y sectoriales, y evaluar mecanismos  
causales que permitan identificar con mayor precisión cómo los pilares de  
competitividad se relacionan con las trayectorias de desarrollo provincial.  
Declaración de contribución de autoría CRediT  
Myriam L. Merino-Rosero: Conceptualización, curación de datos, análisis formal,  
investigación, metodología, recursos, visualización, redacción: borrador original – Preparación,  
creación y/o presentación del trabajo publicado, específicamente la redacción del borrador inicial  
(incluyendo la traducción sustantiva), redacción (revisión y edición).  
Gladys A. Sabando-Murillo: Curación de datos, análisis formal, investigación, metodología,  
recursos, visualización, redacción: borrador original.  
Janneth B. Alulema-Aimara: Conceptualización, curación de datos, análisis formal,  
investigación, metodología, recursos, visualización, redacción: borrador original.  
Oscar B. Guadalupe-Arias: Análisis formal, investigación, metodología, recursos,  
visualización, redacción: borrador original.  
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 47-66. Segundo Semestre de 2026  
(Ecuador). ISSN 2631-2743. DOI:https:10.37135/kai.03.17.03  
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Competitividad y desempeño económico por provincias en Ecuador: un estudio de datos de panel  
Declaración de conflictos de interés  
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.  
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