Valoración económica patrimonial del Teatro León de Riobamba, Ecuador
influencia del nivel de instrucción y el arraigo territorial. Este hallazgo converge
con los resultados de Martínez (2019), quien, al valorar el patrimonio histórico
de Quito, identificó que el capital educativo es un predictor significativo de
una DAP positiva. Estos resultados concuerdan parcialmente con Bertacchini
y Sultan (2020), Basu y De (2021) y Merciu et al. (2021), al demostrar que la
valoración de los bienes culturales está sujeta a la proximidad geográfica y al
vínculo identitario de los residentes.
El coeficiente positivo y estadísticamente significativo de la cuantía
DAP (precio hipotético) contradice a la ley de la demanda. Sin embargo, en el
ámbito de la economía patrimonial, este fenómeno se fundamenta en el efecto
de señalización de calidad o sesgo de dotación endógena. Los ciudadanos
asocian tarifas extremadamente bajas con intervenciones deficientes o
abandono institucional, mientras que un precio sugerido mayor es percibido
como una garantía de restauración óptima, transparencia y sostenibilidad
física del inmueble a largo plazo. Desde la perspectiva econométrica, este
comportamiento refleja que el vector de precios actúa como un indicador
del nivel esperado de provisión del bien público patrimonial, modificando
positivamente la estructura de preferencias declaradas.
En términos de cuantía económica, la DAP media individual estimada
fue de $0,36 mensuales y $4,32 anuales, la cual se asume como moderada
y consistente con los $0,61 mensuales reportados por Facio García (2020)
en México. Lo que confirma que las ciudades intermedias de economías en
desarrollo presentan una valoración cultural conservadora pero persistente.
En contraste, estas cifras distan de los valores superiores registrados por
Vandell (1991), Baymuminova et al. (2023) o Wiśniewska et al. (2020), cuyos
escenarios de estudio poseen mayores niveles de ingreso per cápita y un turismo
internacional consolidado.
El modelo econométrico reveló una anomalía respecto a la teoría
microeconómica tradicional: el aumento en la tarifa sugerida elevó la
probabilidad de obtener una respuesta afirmativa. Este comportamiento
indica que los ciudadanos asocian un mayor precio con restauraciones de
mejor calidad que garantizan la preservación del inmueble patrimonial. Como
limitación metodológica, estos resultados están sujetos a los sesgos de mercado
hipotético inherentes al método de valoración contingente (MVC). Además, la
parametrización se restringió a la población económicamente activa urbana,
omitiendo la percepción de menores de edad y residentes jubilados, cuya
memoria histórica indudablemente engrosa el valor inmaterial del teatro y
podría ser abordada en futuras líneas de investigación. En respuesta al objetivo
central de la investigación, se concluye que:
El Teatro León posee un valor económico patrimonial socialmente
cuantificable que trasciende su función como centro de consumo cultural. La
brecha entre el bajo uso del Teatro León y la alta disposición a pagar demuestra
que la ciudadanía le asigna un valor de no uso; relacionado con su legado y
existencia. Esta valoración social no es aleatoria, sino que está determinada
por el nivel educativo, la frecuencia de visitas y el valor percibido del bien
patrimonial.
KAIRÓS, revista de ciencias económicas, juridicas y administrativas, 9(17), pp. 9-20. Segundo Semestre de 2026
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